La mae Susana Andrade, referente del mencionado colectivo religioso, fue una de las personas que se pronunció sobre este hecho mediante una publicación en redes sociales en la que explicó el contexto del hecho: "Esto sucedió al parecer en una de las tantas visitas o paseos que hace la comunidad religiosa de matriz afro al finalizar obligaciones o rituales especiales cada tanto. Se hizo desde siempre y nunca tuvimos ningún tipo de rechazo. Se entra con amor y respeto y así se permanece brevemente y se sale".
Además, la mae reclamó una respuesta de las autoridades eclesiásticas y un posible pedido de disculpas por lo ocurrido. "Dejamos en vuestras manos, conciencia y alma nuestro dolor por lo sucedido", expresó.
El hecho generó un fuerte debate en redes sociales, donde numerosos usuarios manifestaron su indignación y exigieron una postura oficial por parte de la Iglesia Católica.
En diálogo con Caras y Caretas, Andrade contó que habían recibido una respuesta de la iglesia que calificó como "triste", por lo cual elaboraron un comunicado de respuesta.
Cruce de comunicados
Desde la Iglesia Católica de Montevideo le enviaron a la comunidad afroumbanda un comunicado lamentando lo ocurrido y sosteniendo que la institución “respeta y celebra la libertad religiosa que se vive en nuestra sociedad”. Sin embargo, argumentaron que las iglesias católicas deben ser espacios donde se practiquen únicamente los ritos propios de su fe. “El sacerdote que actuó en esa situación […] no quiso rechazar a las personas ni faltar el respeto a su religión, simplemente protegió la identidad y el propósito de toda iglesia católica”, indicaron desde la institución, agregando que “cada religión tiene su propio espacio de culto” y que respetar esa separación “es una forma de valorar la diversidad religiosa”.
Ante tal respuesta, la comunidad afroumbandista expresó su descontento con la postura de la Iglesia. Consideraron que la contestación fue “poco feliz” y aseguraron que la actitud del párroco transmitió el mensaje de que no son bienvenidos en la Catedral. “En buen romance nos dicen ‘no vengan nunca más’ por decirlo de forma amable o sáquense su ropa ritual antes de entrar”, afirmaron.
Y añadieron: "Si un sacerdote católico viene a un templo afroumbandista, jamás se nos ocurriría hacerle sacar su hábito para permitirle el ingreso, justamente por respeto a su identidad religiosa, de lo contrario sería una afrenta a su fe".
Además, recordaron que en ocasiones anteriores ingresaron al templo con vestimenta religiosa, como en la misa organizada en homenaje a Nelson Mandela por la Embajada de Sudáfrica y el entonces arzobispo Nicolás Cotugno.
Desde la comunidad afroumbandista también pusieron en perspectiva histórica la relación entre ambas religiones y señalaron que “la invasión de paises europeos en las américas impuso la cultura religiosa católica de la cual las tradiciones indígenas y africanas tomamos una parte obligados por la opresión esclavista apoyada por los católicos”. Finalmente, llamaron a promover un diálogo interreligioso “verdadero, amplio y profundo” e instaron a fomentar el buen trato entre comunidades de fe. “Pedimos a la familia de Orixás el milagro del buen trato. Axé de salud para toda la gente y muchas bendiciones”, concluyeron.