“Cada uno de esos proyectos tiene su cartera de iniciativas y nuestra propuesta para este quinquenio es que trabajen en conjunto, poniendo a disposición sus herramientas y articulando la gestión de los asentamientos y la vulnerabilidad”, señaló Paseyro.
La futura directora destacó que la política de vivienda debe abordarse como una política social, integrando desde su diseño hasta su implementación con otras áreas gubernamentales. “Nos imaginamos programas conjuntos que atiendan a la infancia, a los jóvenes y a las mujeres jefas de hogar”, agregó.
Por su parte, Florio enfatizó en la importancia de la sostenibilidad y una adecuada coordinación interministerial. “Es claro que tenemos que hacer un esfuerzo en los compromisos, no solo desde el gobierno con el territorio, sino también desde la sociedad, para abordar los conflictos de manera integral”, afirmó.
El nuevo equipo del ministerio asume como clave fortalecer el Sistema Público de Vivienda con un enfoque centrado en la ciudadanía y la participación activa de la comunidad.
Campo Galusso: un ejemplo de integración urbana
El Barrio Campo Galusso es un ejemplo del impacto de las políticas de vivienda en Montevideo. En 2019, tras la expropiación de terrenos por parte de la Intendencia de Montevideo y la firma de un convenio con el Plan Juntos del Ministerio de Vivienda, se realizó un censo que identificó a 104 familias viviendo en el lugar. A partir de allí, se diseñaron etapas de realojo.
En 2021, 29 familias se trasladaron a nuevas viviendas, mientras que en 2022, un nuevo relevamiento determinó el realojo temporal de otras 46 familias en dos modalidades: 18 recibieron subsidios de alquiler y el resto fueron alojadas en contenedores habitacionales. Ahora, el ministerio prevé iniciar la construcción de 24 viviendas en marzo de 2025, avanzando hacia la solución definitiva para las familias del barrio.